AVISO

Este fic contiene sólo especulación. Se basa en diversas teorías que hay por la red. Si no quieres que se te desvele nada que creas importante, no lo leas. Pero insisto: no dice nada que se haya escrito y/o publicado aún. Todos los personajes y lugares pertenecen a G.R.R. Martin.

martes, 22 de enero de 2013

Capítulo 40


EDDARD
            La rebelión llevaba ya casi un año en marcha y aún no tenía noticias del paradero de Lyanna. La muerte de Rhaegar supuso un espaldarazo a la causa de Robert, pero dejaba sin pistas sobre dónde podría estar su hermana. Ni siquiera sabía si estaba viva o muerta. Desechó esa última posibilidad por ser demasiado horrible. No soportaría otra muerte más en su familia, y menos la de ella. Una muchacha tan joven no merecía morir, sino vivir, casarse, tener hijos y ser feliz. La imagen de Lyanna era constante en su mente, sobre todo tras el episodio del Tridente. Robert se había sentido un héroe asesinando a Rhaegar, pero Ned no llegaba a verlo así. Había algo que no le terminaba de cuadrar en lo del rapto, cada vez menos… La actitud de Lyanna con Robert en Harrenhal fue la primera pista. Lo del caballero del Árbol Sonriente y la Corona de Rosas de Invierno era aún más definitivo, y ahora lo tenía más claro. ¿Y si ella había planeado todo para fugarse con Rhaegar? El concepto que tenía del príncipe dragón distaba cada vez más de lo primero que pensó cuando se enteró de la desaparición de la joven. No lo veía como un salvaje capaz de arrebatar a una inocente muchacha de los brazos de su familia. Tenía la cabeza embotada reflexionando sobre todo esto, el asunto lo atormentaba. No podía desahogarse con Robert, quien aseguraba que Rhaegar era un violador que había merecido el final que tuvo. Su amigo estaba cambiando y eso no le gustaba nada. Siempre fue tozudo y apasionado, pero lo que contemplaba ahora era un ser sediento de venganza. El Tridente no puso fin a sus impulsos: en el Valle de Arryn juró que acabaría con todos los Targaryen que hubiera en Poniente y eso incluía a los hijos de Rhaegar, una niña y un bebé. Ned temía que la ira de Robert llegara a afectar a esos inocentes.

lunes, 21 de enero de 2013

Capítulo 39


LYANNA
            Los días eran tediosos en la Torre de la Alegría. Desde que Rhaegar partió hacia Desembarco del Rey, hacía ya unas ocho semanas, la salud de Lyanna había sufrido un cambio para peor. Todas las mañanas sentía náuseas, no tenía apetito y el cansancio era continuo, durmiera más o menos. Allí no había ningún maestre que pudiera decirle qué le ocurría, pero ella ya tenía sus sospechas desde hacía tiempo. No había tenido su sangre de la luna desde que Rhaegar y ella empezaron a tener relaciones íntimas. El resultado no podía ser otro que un embarazo y ya no había manera ocultarlo. No estaba segura de si eso era bueno o malo, sobre todo con una guerra de por medio. Su príncipe desconocía su estado y ella tampoco quiso comunicárselo a través de un cuervo. Sólo le comentó que su salud era “delicada” últimamente. Tenía la esperanza de que Rhaegar interpretara esa palabra como “embarazo”. Si alguien interceptaba el mensaje, el peligro de que fueran a la Torre de la Alegría para asesinarla a ella y al niño que llevaba en su interior era más que real. Por esa razón, pensó que lo mejor era cifrar de alguna forma su mensaje.

domingo, 20 de enero de 2013

Capítulo 38


RHAEGAR
            Los gritos del ejército enemigo se oyeron temprano. Sus cálculos no estaban equivocados: Robert se dirigía hacia el Norte a través del Tridente. El encuentro con el Usurpador era ya inevitable. En cierto modo, lo había estado deseando desde que dejó a Lyanna en Dorne. Aunque los cuervos nunca llegaron a su destino, estaba claro que el diálogo no habría sido jamás la vía para entenderse con Robert. La guerra era la forma de vida de ese joven. Por su parte, Rhaegar odiaba los conflictos, pero nadie diría que era un cobarde. No en vano era caballero desde los diecisiete años y había sido el vencedor del Torneo de Harrenhal. «Harrenhal… El comienzo de todo», pensó, sonriendo con tristeza.

sábado, 19 de enero de 2013

Capítulo 37


ROBERT
            La oportuna llegada de Ned con refuerzos fue providencial para la causa de Robert. Su amigo no le había fallado, como tampoco lo hizo Lord Hoster Tully, que incluso fue herido por Lord Jon Connington en el transcurso del enfrentamiento entre los dos bandos. Robert lamentaba no haber aparecido antes de que el suegro de Eddard fuera herido. Además, Denys, primo y heredero de Lord Jon Arryn había muerto a manos de Connington, hecho que dejó muy tocado a su viejo amigo. Su joven esposa, Lysa Tully, era la única oportunidad que le quedaba para tener un vástago que liderara el Valle en un futuro.

viernes, 18 de enero de 2013

Capítulo 36


RHAEGAR
            Cuando llegó a Desembarco hacía ya más de un mes, el ambiente estaba cargado de tensión. Su padre había degenerado de una forma alarmante y se reunía en secreto con oscuros piromantes no sabía para qué; Elia se negó a recibirlo y, lo que más le dolía, no le permitieron ver ni a Rhaenys ni a Aegon. No tenía sentido quedarse allí por más tiempo, así que decidió marchar al frente de sus tropas y tomar partido en la guerra que se había desatado por su culpa. ¿Merecía la pena todo este sufrimiento? La razón principal era el amor por la joven Stark. «Sí, la merece. No hay sentimiento más noble que el amor.» Lyanna y él eran unos incomprendidos para el resto del mundo. Si Brandon Stark y Robert Baratheon no hubieran sido tan impetuosos, tan viscerales, la guerra se habría evitado. Ahora ya era tarde y el conflicto no tenía remedio. Las fuerzas iban igualándose y el Usurpador ganaba aliados y terreno. Robert era invencible, nadie podía con él. Se decía que cayó herido de gravedad en una emboscada, pero sobrevivió oculto en Septo de Piedra y ni Lord Jon Connington pudo dar con su paradero, lo que dio tiempo a sus aliados a llegar allí y vencer a los realistas. Las gentes del lugar le habían dado cobijo, cosa que demostraba que sus apoyos crecían. Los Targaryen aún contaban con las fuerzas de los Tyrell de Altojardín y de los Martell de Dorne, a pesar de todo. El propio Lewyn Martell, tío de Elia, se uniría a él en el Tridente con 10.000 hombres que reforzarían el ejército realista. Confiaba también en que la petición que hizo a su padre de pedir ayuda a Tywin Lannister diera resultado.

miércoles, 16 de enero de 2013

Capítulo 35


ROBERT
            A duras penas había escapado de la emboscada que le tendieron de camino hacia las Tierras de los Ríos. Algunos de sus hombres murieron defendiéndolo y eso le hacía sentirse un poco culpable. “Esto es una guerra. No hay lugar para lamentos ni remordimientos. Sabían a lo que venían”, se decía a sí mismo para consolarse y espantar los fantasmas de cada vida que se perdía por apoyar su causa. La herida del costado iba cicatrizando, pero se le había infectado dos veces en la huida y las fiebres lo pusieron al límite de su resistencia. Sólo soportó el dolor y los delirios bebiendo el poco vino que les quedaba. Tenía que mantenerse firme… Él era el líder de una rebelión que merecía triunfar.

jueves, 10 de enero de 2013

Capítulo 34


RHAEGAR
            Desde aquella mañana en la que Lyanna lo había guiado hasta su lecho, la joven y él habían dormido juntos cada noche. La proximidad de ella lo tenía totalmente hechizado, jamás había sentido algo así con Elia. Con sólo mirarse, sabían lo que el otro pensaba. ¿Cómo era posible? Apenas se conocían unas semanas. La complicidad entre ambos tenía confundido a Rhaegar. Era como si Lyanna leyera en sus ojos y a él le ocurría lo mismo. Un pequeño gesto con el labio, una forma concreta de tocarse el pelo, y él entendía el mensaje, aun cuando ella no fuera consciente de estar enviándolo.