AVISO

Este fic contiene sólo especulación. Se basa en diversas teorías que hay por la red. Si no quieres que se te desvele nada que creas importante, no lo leas. Pero insisto: no dice nada que se haya escrito y/o publicado aún. Todos los personajes y lugares pertenecen a G.R.R. Martin.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Capítulo 22


BRANDON
            La derrota sufrida no cambió el buen ánimo de Brandon, aunque le hubiera encantado vencer a Rhaegar. Había algo en él que no terminaba de gustarle. Cuando finalizó su combate, el joven príncipe lo felicitó volviéndose después hacia el palco de sus hermanos y no hacia el de su esposa. No quería pensar mal, pero Lyanna se mostraba nerviosa antes de su enfrentamiento, y ya no sabía si era por él o por Rhaegar. Cuando Robert combatió estaba más relajada, aunque aplaudió con alegría cuando su prometido ganó y le ofreció su victoria. Ned no le había comentado nada, algo que tampoco le extrañaba teniendo en cuenta el carácter reservado del muchacho. A ello había que añadir lo serio que estaba con él desde el baile en Harrenhal. Y todo por la tal Ashara Dayne. La buscó entre el público que acudía al último día de torneo: allí estaba, detrás de la princesa Elia Martell. Ella notó la mirada de Brandon y lo observó con unos ojos que el Stark interpretó como de reproche. La verdad es que no recordaba nada de lo ocurrido con ella. Ambos habían bebido demasiado y en su mente sólo quedaban retazos de sensaciones: algún beso, abrazos, el tacto del cabello de Ashara entre sus dedos…

            El cuarto día del torneo se había limitado a una competición de bardos y una carrera de caballos, y fue para Bran una jornada aburrida. El quinto, con el que terminaban las justas, llegó por fin. La expectación era máxima, porque los participantes eran, además de Rhaegar, Ser Barristan Selmy y Ser Arthur Dayne, el hermano de Ashara. Los primeros en enfrentarse fueron el príncipe y Ser Arthur. Se preveía un combate largo y así fue. La Espada del Amanecer era el mejor amigo de Rhaegar, lo que no impedía el deseo de aquél por vencer. Se contaba que había roto hasta doce lanzas en el Torneo de Bastión de Tormentas antes de ser vencido por el príncipe. Brandon notaba el nerviosismo de Ser Arthur ante una nueva derrota. Tras quebrar varias lanzas y enfrentarse a espada, Rhaegar volvió a ganar a Dayne. El Targaryen ayudó a su amigo a levantarse de la arena y se fundieron en un fuerte abrazo. «El joven parece bastante afable a pesar de todo», pensó Bran.
            Se hizo una pausa para que Rhaegar descansara antes de su último enfrentamiento. Lyanna estaba sentada entre Robert y Brandon y parecía inquieta. Su prometido le acariciaba el rostro y ella bajaba los ojos con timidez, rasgo que no era propio de ella. Bran quiso creer que todo el ajetreo de los días de torneo, unido al episodio de la enfermedad, la habían agotado.
            Rhaegar y Ser Barristan estaban ya preparados. Para esta última justa, el príncipe había reservado una espléndida armadura con el pectoral decorado con un dragón de tres cabezas formado por centenares de rubíes. El yelmo volvía a ser el de siempre, pero brillaba más, como si lo acabaran de pulir. Ser Barristan lucía su armadura de la Guardia Real con capa blanca. No era comparable a la del príncipe, ni tampoco lo era él en apostura, pero transmitía una dignidad admirable. El combate terminó como el anterior, con los dos contrincantes en la arena luchando a espada. Ser Barristan peleaba con furia, intentando derrotar por todos los medios a Rhaegar. Éste se defendía con agilidad. Parecía no cansarse nunca y acabó por vencer finalmente.

            El público aplaudió al ganador, que montó en su caballo de guerra tras quitarse el yelmo para lavarse el rostro cubierto de sudor. Cabalgó lentamente, saludando a sus súbditos, hasta el lugar en el que se exhibía el premio: la corona de rosas azules de invierno para la Reina del Amor y de la Belleza. La tomó entre sus manos y reanudó la marcha. Todo el mundo miraba hacia el palco en el que estaba Elia Martell, la esposa de Rhaegar. Sin embargo, el príncipe pasó de largo y comenzaron los murmullos entre el público. Brandon también estaba extrañado por la actitud del vencedor. ¿A quién iba a coronar en lugar de a su esposa? De repente, el caballo se detuvo frente a él. Rhaegar hizo una reverencia, como pidiendo permiso, y tendió la corona a Lyanna. Bran miró a su hermano Ned y a Robert, que tenía la cara encendida. La joven estaba ruborizada y se dejó coronar por Rhaegar. La gente volvió a aplaudir, pero en el palco real nadie lo hacía.

9 comentarios:

  1. Ese Rhaegar es tan misterioso y apuesto, quisiera ver esto en televisión. *-* Que pasará después será que Lyanna siente algo por Rhaegar o aluciné veo posibles mezcla de parejas jaja lo que hace el vino XD gracias por el capítulo, me encantaron las ilustraciones, besitos Athena.

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    1. Piensa un poco en el título del fic ;)

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    2. XD ni me digas que pensaré lo peor jajaja.

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  2. ME ENCANTA! Estos dos últimos escritos me han gustado mucho, mucho mucho, por fin la ha coronado, ahora a ver que más pasa *-*

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    1. ¡Gracias! Me alegro de que vaya gustando. Viene la parte interesante... :)¡Y la cola que traerá!

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  3. Que atrevido ha sido Rhaegar... ¡va a desatar la ira de Robert! No se como se ha quedado sentado en la grada... a ver que pasa a partir de ahora!!

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    1. La verdad es que sorprende que ni los Stark ni Robert hicieran nada. Fue tan inesperado que no les dio tiempo a reaccionar.

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