LYANNA
Se
habían separado a la altura del Tridente. Brandon estaría a punto de llegar a
su destino. Ella también... aunque nadie más sabía cuál era en realidad. Cabalgaban
por el Camino Real que les llevaría a Desembarco del Rey y Lyanna ordenó a la
comitiva parar aduciendo que estaba un poco mareada. En los alrededores no
había ningún hospedaje, pero ella insistió en detenerse. El grupo acampó cerca
de un bosquecillo frondoso. Mientras las sirvientas organizaban todo para
establecerse allí por unas horas, Lyanna se excusó para quedarse a solas un
momento. Los hombres de armas de Invernalia no estaban de acuerdo con que su
señora se introdujera sin compañía en el bosque, tenían órdenes expresas de
Lord Rickard de vigilar en todo momento a la muchacha, pero ella les dijo que
debía hacer ciertas cosas para las que no necesitaba compañía, ni siquiera la
de sus sirvientas. Los caballeros se sonrojaron y la dejaron ir, quedándose a
la entrada del bosque.